El archiconocido Daniel Goleman por sus trabajos sobre Inteligencia Emocional se une a dos grandes de la creatividad y la innovación, Paul Kaufman y Michael Ray para poner sobre la mesa los fundamentos de la creatividad (que me perdonen por lo de Cia).

En este libro encontrarás valiosa información contada con multitud de ejemplos. Yo he extraído lo más fundamental en este resumen, por si no te apetece leer el libro completo.

 

Anatomía del momento creativo

 

Si la creatividad es cómo un relámpago que sucede repentinamente y lo ilumina todo, no podemos olvidar que para que haya relámpagos es necesaria una buena tormenta. Por tanto la creatividad es la última de las fases de todo un proceso.

La primera etapa es la de preparación en la que nos sumergimos en el problema. Después es frecuente pasar por una etapa de frustración por la dificultad de encontrar soluciones a través del pensamiento lineal analítico convencional.

Las personas más creativas son capaces de aceptar esa frustración y abordarla con el optimismo del que está convencido que hallará una respuesta. La fase de incubación pone en juego al subconsciente que es muy fértil para las iluminaciones creativas. Es cuando ponemos en marcha la intuición que a veces funciona incluso mejor cuando cambiamos de foco.

Con un poco de suerte y un mucho de trabajo, al final de proceso llegaremos al momento de la idea creativa.

 

La creatividad en los niños

 

Según Goleman la experiencia que tengamos durante la infancia de la creatividad modelará nuestras futuras relaciones con ellas. Por eso es tan importante educar a nuestros hijos en la creatividad.

La cruda realidad es que hoy en día matamos la creatividad de los niños y de los adultos con una cultura de miedo al fracaso y el ridículo. Pero no quiero ser negativo, para eso hemos creado Thinkernautas, para poner solución a eso.

En el libro del espíritu creativo sugieren que muchos de los grandes creativos se aferraban a su parte de “niño” para ser más creativos.

 

 Los asesinos de la creatividad en los niños y no tan niños

 

Hay una serie de conductas muy habituales en nuestros sistemas educativos y empresariales que “asesinan” literalmente la creatividad.

  • El exceso de control: querer controlar cada faceta de las cosas que hacen y como las hacen.
  • La presión por el éxito: establecer unas expectativas exageradas sobre los niños a veces tienen el efecto contrario.
  • El dilema del ganador: en la competición o eres ganador o eres perdedor, no hay un espacio para el aprendizaje o los nuevos métodos ya que siempre hay que optimizar los resultados.
  • Las recompensas: aunque parezca raro las recompensas pueden matar la creatividad. La idea es encontrar el placer intrínseco en la creatividad.
  • Tiempo limitado: para ejercitar la creatividad es necesario sosiego y momentos de desconexión.

 

Cuatro herramientas para desarrollar la creatividad

 

Proponen las cuatro herramientas fundamentales que te puedes servir para desarrollar la creatividad.

  • Fe en la creatividad: el primer paso es saber que eres creativo. Es condición indispensable para poder crear.
  • Ausencia de crítica: durante el proceso creativo es necesario aplazar el juicio. No juzgues tus propias ideas, simplemente genera más. Si ves pegas a una idea, plantéate ¿cómo podría hacer que esa pega no estuviese en la ecuación?.
  • Observación precisa: mirar el mundo con el asombro de un niño y la precisión de un científico es clave para mejorar la creatividad.
  • Preguntas incisivas: a través de las preguntas, los replanteamientos y los cambios de enfoque es cuando podemos llegar a las soluciones más creativas.

 

La creatividad en el trabajo

 

Las empresas necesitan cada vez más empleados capaces de encontrar soluciones al incremento feroz de la competencia y las exigencias del mercado, es decir necesitan empleados más creativos.

Sin embargo no todas las empresas aportan el ambiente adecuado para fomentar esta creatividad. En el libro hacen una serie de sugerencias para conseguirlo:

  • Superar la jerarquía: si toda decisión debe pasar por un superior no hay espacio para la creatividad. La capacidad de tomar decisiones del empleado, le permite realizar ensayos, que den lugar a la innovación. Es más, no hay nada más motivante que la realización de las ideas propias.
  • Generar un refugio seguro para las ideas: hay que dejar un espacio para las ideas que a priori parecen tontas o fuera de contexto. Se tiene que valorar la mera aportación de ideas aunque luego no se tengan porque implementar. En las empresas debe estar permitido fallar, ya que la innovación conlleva experimentar y errar para llegar a dar con la solución más adecuada.
  • Abejas obreras, abejas exploradoras: una empresa creativa sabe encontrar el equilibrio entre aquellos empleados que tienen una vocación innovadora y aquellos que mantienen en funcionamiento la empresa. Hay que tener en cuenta estos parámetros a la hora de elaborar las políticas de selección de la empresa.
  • Mejor pequeño: según los autores el tamaño de los equipos afecta a la creatividad. El mejor ambiente para propiciarla es en unidades en las que todo el mundo se conoce, por eso sugiere que las unidades grandes deberían descomponerse en grupos más pequeños con cierta autonomía.

 

Finalmente

Espero que te haya gustado este pequeño repaso sobre el espíritu creativo de Goleman, si quieres conocer otros resuménes de libros de thinkernautas relacionados puedes leer este de lean startup de Eric Ries, o el resumen sobre los océanos azules.

Ah y se te ha gustado comparte el artículo en las redes sociales.

 

 

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