Puede que hayas oído hablar del design thinking y te preguntes:

 

  • ¿Es esta otra actividad que nos mantendrá entretenidos durante horas y horas para no obtener resultados?

 

  • ¿Es una metodología pensada para barbudos y chicas con gafas de pasta que no tienen otro pito que tocar?

 

  • ¿Me pasaré horas jugando al Candy-Crash en la sala de juntas mientras mis colegas filosofan sobre nuestra empresa?

 

Haces bien en preguntarte si esta metodología sirve para algo más que para rellenar paredes con post-its. Y de hecho no eres el primero en hacerte esta pregunta, el Hasso Plattner Institute junto con la universidad de Standford llevo a cabo un estudio en 2015 para analizar el impacto del design thinking:

 

Tabla del impacto del design thinking

 

Está claro que esta metodología esta cada vez más de moda por una razón muy simple, da buenos resultados.

Pero ahora pasemos de los números a historias reales. Prepárate para la inspiración y descubre 5 casos de éxito del design thinking.

Advertencia para novatos: si quieres conocer un poco mejor lo que es el design thinking antes de ponerte a ver casos de éxito te recomiendo este post con los principios básicos de esta técnica

 

1. ¿Sabías que Airbnb era un negocio de medio pelo hasta que aplicaron el design thinking?

 

En 2009 Airbnb era una startup más de las muchas que fracasan. El beneficio de la compañía no llegaba a los 800 dólares mensuales, bastante escaso para repartir entre los tres fundadores.

Pretendían poner en contacto turistas con personas que alquilaban habitaciones o pisos en el centro de las ciudades. Y aunque habían hecho todo bien, y pasado horas y horas con el código y pensando lo que querían sus clientes. Desde su oficina no habían conseguido escalar su negocio.

Por aquel entonces uno de los fundadores, Joe Gebbia inicio sus estudios en la Rhode Island School of Design. A partir de oír hablar del design thinking decidieron ponerse en la piel de sus clientes. Decidieron hablar e interaccionar con ellos, en lugar de imaginar que es lo que sentían desde sus despachos.

Aplicando las 5 fases del design thinking, empatizar, definir, diseñar, prototipar y testear su negocio empezó a despegar para convertirse en lo que es hoy.

Por ejemplo, uno de sus diseñadores de acuerdo con unas entrevistas realizadas entre clientes, estaba estudiando el sistema de rating por estrellas de los alojamientos.

Descubrió  que las clientes eran muy fríos al recompensar a los alojamientos con estrellas y decidió cambiarlo por un corazón. Los test del dieron la razón. Y algo tan sencillo como cambiar las estrellas por corazones incremento el negocio en un nada despreciable 30%.

Fuente centro de innovación de bbva

 

No está todo inventado, el design thinking puede ayudarte a revolucionar tu sector

 

A veces caemos en la tentación de pensar que ya está todo inventado y que no se pueden hacer más aportaciones en cierto sector.

Nada más lejos de la realidad y si no eres un genio, lo mejor es que uses técnicas como el design thinking que te permitirán alcanzar objetivos de una manera ordenada y sistemática.

A continuación unos ejemplos que nunca hubieras creído posibles. Se puede innovar en los cuartos de baño… o incluso en la ópera (y no me refiero a ponerle un traje de luces a la cantante). Poniéndote en los zapatos de los usuarios podemos encontrar innovaciones asombrosas y con un alto valor añadido. Sigue buceando en estos casos de éxito del design thinking.

2. Muebles de baño para mayores

 

Siempre pensante que adaptar un cuarto de baño para personas mayores era poner un plato de ducha y un par de agarraderas, pero no es así. En la D-school de l´ecole des Ponts (Francia) han conseguido reinventar la experiencia de usuario de los mayores en los cuartos de baños.

Profundizando en el tema descubrieron 32 micro tareas que se realizaban en el baño y desarrollaron 17 prototipos para responder a las necesidades de los mayores. Como diría Jesús Puente en el mítico anuncio de crecepelo: -.¡Ay si te hubiera conocido antes!.-

 

3. Revolucionando los servicios de comidas para mayores

 

En Dinamarca 125.000 mayores dependientes confían en los programas del gobierno para las comidas de cada día. A pesar de ello un 60 % de los mismos no está bien alimentado y un 20% incluso malnutrido. Simplemente porque no comen lo suficiente.

Se inició un estudio sobre las preferencias de los mayores para intentar remediar esta situación. Esta fase de empatía produjo tal cantidad de información útil, que se reestructuro no solo la lista de platos disponibles, sino la forma de su distribución y preparación.

Descubrieron que había un problema más emocional que funcional, los mayores se sentían avergonzados por recibir el servicio y sentían que habían perdido el control sobre lo que comían.

Y no solo eso, los empleados del servicio de comidas se encontraban desmotivados y aburridos cocinado cada día siempre lo mismo.

La solución al problema

Reunieron a diferentes miembros de la comunidad para generar un espacio de cocreación y tuvieron la idea de hacer el servicio de entrega de comidas como en un restaurante.

Donde los cocineros serían chefs y podrían sentirse orgullosos de su trabajo. Los mayores serían tratados como clientes de un restaurante eliminando su sentimiento de vergüenza. Incluso pueden invitar a alguien para que coma con ellos. La descripción de los platos se convertiría en menús y los vehículos los camareros.

El sistema cambio de branding completamente y ahora The good Kitchen cosecha grandes éxitos.

 

 

4. Aplicando el design thinking a la ópera

 

La ópera de San Francisco se enfrentaba a un público cada vez más reducido y dos estudiantes de diseño de la universidad de Standford decidieron utilizar el design thinking para cambiar esto.

Como casi todas las entidades sin ánimo de lucro, la Opera de San Francisco (SFO) tiene recursos muy limitados. La venta de tickets solo cubre una fracción de los costes de producción y administración.

Para sobrevivir entre las demandas de excelencia y perfección contra unos presupuestos reducidos, la SFO ha desarrollado una organización muy estructurada.

La cultura de la perfección va integrada en el ADN de la organización, así que los experimentos eran eventos raros en la SFO. Y los que se habían realizado, habían sido meticulosamente planeados y ejecutados con elevadísimos niveles de calidad.

Esto lógicamente es una importante barrera para el Design thinking que se nutre de prototipos y tests de hipótesis. No olvidemos que muchas veces lo perfecto es enemigo de lo bueno y sobre todo de lo rápido.

Sin embargo los dos estudiantes de Standford les demostraron que podrían realizar prototipos de calidad aceptable, pero sobre todo que sirvieran para probar o refutar hipótesis sin gastar miles de dólares en el camino.

Así es como nació “Barely Opera”. Un evento que se realizaba en un espacio cercano a la opera y que prometía “esta no es la opera que gustaba a tu abuela”. En este espacio los asistentes disfrutaban de la opera de una manera totalmente diferente. Mira las opiniones en el video.

El éxito entre los asistentes, la velocidad para realizar el prototipo y los muchos insights que obtuvieron, abrió los ojos de los miembros de la SFO y se inauguró el proyecto “SFOpera Lab”.

Según comunican en su propia web (enlace) la SF Opera Lab explora programación innovadora que celebra el poder de la voz humana de una manera teatral. Y en definitiva un éxito de asistencia entre los jóvenes.

 

5. Muchos grandes usan el Design Thinking. El caso de SAP

 

Quizás SAP, el gigante del software de gestión y ERP, ha sido una de las compañías más ligadas al design thinking. Hasta el punto que  Hasso Plattner uno de sus fundadores intervino en el nacimiento de la D.school of Standford. Desde allí se diseminaría por el mundo entero.

SAP ha utilizado el design thinking de manera interna para mejorar sus productos. Acercándolos más a las necesidades de los clientes, pero incluso lo ha transformado en un producto en el que ellos ayudan a otros clientes a mejorar sus negocios.

Mira la historia completa en este video:

 

Desing thinking, fallar es aprender

 

Aquí te he planteado 5 casos de éxito en los que empatizar, definir, idear, prototipar y testar fue el camino correcto. Pero, ¿que hay de todos esos procesos fallidos que no llegaron a nada?

En realidad si lo piensas, con el design thinking nunca puedes fallar. Porque si ideas algo que se demuestra que no funciona, debe pasar de nuevo a la fase de ideación. Y elaborar nuevos prototipos hasta que deje de fallar.

Mi consejo es utilizar el design thinking unido a otras metodologías como Lean Startup, para fallar mucho, pero fallar pronto y al menor coste posible para ir validando nuestras hipótesis de negocio.

El design thinking no funciona cuando se ve como una actividad concreta y no como un proceso. Si te lo tomas como 10 sesiones y cuando se acabe se acabó,estás perdiendo la potencia de la técnica.Testar y volver a idear es el alma del design thinking.

A qué esperas para aplicar el design thinking. ¡El próximo éxito puede ser el tuyo¡

 

¿Pero cómo lo hago?

Si te atrae el design thinking pero no sabes como aplicarlo te recomiendo los siguientes enlaces:

 

Y tu, conoces ¿algun caso más?, ¿quieres contarnos tu experiencia con el design thinking? Dejanos un comentario.

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